miércoles, 3 de marzo de 2010

Relato: Memories are distant days‏


MusicPlaylist
Music Playlist at MixPod.com




Ya va siendo hora de sacudir el polvo del blog, que está que da pena ^^u El otro día me dio el venazo y volví a escribir tras muchííísimo tiempo sin hacerlo, y aunque ando bastante oxidada no ha sido tan exagerado como otras veces. Sugerencias y correciones son más que bienvenidas~ ¡Ah! El relato (que es bastante corto) va acompañado de música e imagen <3>



- ¿Sabes? Antes de conocerte solía pasar mucho tiempo sola.
Él apartó la mirada del horizonte y me miró contrariado, pidiendo una explicación.

-¿Por qué?

Me encogí de hombros con tranquilidad sin apartar los ojos de esa pequeña uña de sol que se negaba a desaparecer.

-No es porque no tuviese con quién salir y eso; simplemete me gustaba estar sola. Iba donde quería y cuando quería, preocupándome únicamente de mí misma. Si no estaba bien sabía que era la única culpable, y por tanto sólo yo podía ponerle solución.-hice una pausa y un amago de sonrisa asomo por las comisuras de mis labios- Al final, tras tanto tiempo sin nadie, te acabas acostumbrando a esa independencia. Es como un mal hábito. Se te hace difícil volver a sentir lo que es apegarte a alguien, no sabes cómo actuar, y cuando lo haces... temes perderle.
Me miraba atentamente. Podía setir cómo sus pupilas se clavaban en mí y no se perdía una palabra de lo que decía. Cuando terminé de hablar se quedó en silencio, paladeando, masticando lentamente mi pequeña confesión.

-Cuando te conocí tenías una mirada algo triste.-dijo por fin.

Abrí los ojos sorprendida; él se apresuró a explicarse.

-Quiero decir, que eras (y eres) una chica muy animada, lo que la gente consideraría feliz. Pero había momentos en los que dejabas de sonreír y entonces aparecía esa tristeza. Recuerdo que pensé que llevaba instalada en tus ojos bastante tiempo, que no era cosa de un día. Siempre me he preguntado el porqué.

Giré la cabeza lentamente mientras pensaba en lo que había dicho. Sus ojos, de un color azul grisaceo, me miraban como si me hubiesen descubierto por primera vez. La oscuridad que poco a poco iba creciendo hacía que su mirada fuese más profunda y le confería a su rostro una seriedad un tanto extraña. En ese momento una suave brisa vespertina alborotó los cabellos de ambos, haciendo que varios mechones acariciasen nuestras caras. Extendí un brazo para apartarme el pelo mientras respondía.
-Yo también.
Fueron unas pisadas sobre la hierba crecida las que rompieron el silencio.
-Zoe, ¿qué haces aquí sola? Wow, pedazo puesta de sol. Ya entiendo lo que hacías aquí. Cielos, es como de película, de esas perfectas para verla con alguien, ¿verdad que sí?

-Sí, ...es preciosa.



No hay comentarios:

Publicar un comentario